English plantillas curriculums vitae French cartas de amistad German documentales Spain cartas de presentación Italian xo Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified
Mostrando entradas con la etiqueta Gary Cooper. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gary Cooper. Mostrar todas las entradas

jueves, 2 de agosto de 2012

Vera Cruz


Robert Aldrich estaba muy acostumbrado a trabajar con actores magníficos, y en su mítico western 'Veracruz' no hizo ninguna excepción. Los dos protagonistas, Gary Cooper y Burt Lancaster están inmensos, además de estar acompañados de unos secundarios de lujo: Ernest Borgnine, Charles Bronson o Jack Elam, entre otros. Como anécdota, decir, que Sarita Montiel participa en el reparto, como también participaría posteriormente en otro western, 'Yuma' de Fuller. La trama está ambientada en la revolución mexicana, y los dos americanos (Cooper y Lancaster) harán todo lo posible en el viaje hacia el puerto de Veracruz para hacerse con el oro de los juaristas.

 
Hay que destacar la importancia que tuvo esta película, pues creó, nada más ni nada menos que el germen del spaghetti-western. El film, siendo de 1954, es bastante atípico, ya que contiene mucha violencia para esa época y porque los personajes son de lo más cínicos, egoístas y sin escrupulos. Se supone que Cooper es el héroe, pero no es ningún santo; por otro lado, tampoco fue el típico héroe implacable que tanto gustaba a los americanos en la irrepetible 'Solo ante el peligro'. Si nos fijamos bien, en 'Veracruz' se parece más al bueno encarnado por Clint Eastwood que al bueno clásico de John Wayne, Henry Fonda o al héroe complejo de James Stewart, por citar a los más míticos vaqueros del oeste. En la cinta todos van a por el oro, y no dudarán ni un instante en pisotear a los demás para conseguir su objetivo. Se comportan como el bueno, el feo y el malo. No hay más.


Y además hay constancia de que Sergio Leone conoció personalmente a Robert Aldrich, puesto que el italiano sustituyó a éste en una película que debía dirigir en Cinecittà: 'Sodoma y Gomorra'. Así pues, se puede añadir que el western 'Veracruz' fue la inspiración de Leone, junto al calco de 'Yojimbo', para popularizar de manera espectacular el spaghetti-western en la década de los 60.

En fin, imprescindible para amantes del género. 


Notable western dirigido por un Robert Aldrich que nos legó a parte de este, unos cuantos más con Burt Lancaster.



Los dos personajes principales, Ben y Joe, son dos hombres que buscan dinero, morirían por ello, esto es lo único en común que tienen ellos dos, pues Joe (Burt Lancaster) es el más bruto y alocado, mientras que Ben, más señorial y peculiar, aunque con el mismo objetivo, acompañados de un buen reparto como son Sara Montiel, Ernest Borgnine, Charles Bronson, César Romero, Jack Elam, Denise Darcel...



Aunque no nos encontramos ante el mejor western de estos dos titanes del cine, pero si de sus mejores, sus interpretaciones son de las más logradas, Gary Cooper, el noble por excelencia aquí se le ve menos, Burt Lancaster, el serio, el fuerte, aquí nos muestra su lado más "salvaje", desde mi punto de vista es una peli imprescindible en la carrera de estos artistas.

TÍTULO ORIGINAL Vera Cruz
AÑO 1954




DIRECTOR Robert Aldrich
GUIÓN Roland Kibbee & James R. Webb (Historia: Borden Chase)
MÚSICA Hugo Friedhofer
FOTOGRAFÍA Ernest Laszlo
REPARTO Burt Lancaster, Gary Cooper, Denise Darcel, Sara Montiel (AKA Sarita Montiel), César Romero, George Macready, Ernest Borgnine, Jack Elam, Charles Bronson, Jack Lambert
PRODUCTORA MGM / UA


SINOPSIS En 1864, con el apoyo de los conservadores mejicanos, Napoleón III de Francia (1852-1871) impone como emperador de Méjico a Maximiliano de Austria, lo que provoca la rebelión de los juaristas. En plena guerra civil, dos mercenarios americanos (Gary Cooper y Burt Lancaster), tratando de sacar partido de la situación, ofrecen sus servicios al mejor postor. Así es como conocen a una hermosa juarista (Sara Montiel) y a una condesa francesa (Denise Darcel).


domingo, 8 de julio de 2012

Policía Montada del Canadá


Primer film en color del realizador Cecil B. DeMille (1881-1959) y del actor Gary Cooper. El guión de Alan Le May, Jesse Lasky Jr. y C. Gardner Sullivan, adapta el libro “The Royal Canadian Mounted Police”, de Robert C. Fetherstonhaugh (no acreditado). Se rueda en platós al aire libre montados en Big Bear Lake, Big Bear Valley y Shay Ranch (San Bernardino Nacional Forest, CA), a partir del verano de 1939. Añade varias tomas independientes de las Montañas Rocosas (Canadá). Nominado a 5 Oscar, gana uno (montaje). Producido por Cecil B. DeMille para Paramount, se proyecta por primera vez en público, en sesión de preestreno, el 21-X-1940 (Regina, Saskatchenwan, Canadá). La acción dramática tiene lugar en 1875 en la población de Batoche, el Fuerte Carlton, situado a 20 millas de Batoche, Loon Lake, Duck Lake y alrededores (Canadá).

Los protagonistas son Dusty Rivers (Cooper), ranger de Texas, que llega en busca de Jacques Corbeau, acusado de asesinato en Texas; el sargento Jim Brett (Foster) y April Logan (Carroll). Dusty es joven, soltero, puntilloso servidor de la ley y tenaz. Jim es un militar vocacional, abnegado, sacrificado, disciplinado y eficaz. Corbeau, bajo la apariencia de comerciante, oculta un gran trajín de contrabando de whisky, compra de voluntades, corrupción y asesinatos. Destacan 3 secundarios: Louvette Corbeau, hija de Jacques, joven, sensual, atractiva, seductora y traicionera; el trampero Tod McDuff (Overman), escocés, pelirrojo, leal a la reina y el también trampero Dan Duroc (Tamiroff), animador de la revuelta y uno de sus líderes. El realizador, dado a identificar los personajes con estereotipos, asocia a Dusty con el héroe americano, honesto y amante de la justicia; a Brett con el patriota abnegado; a Louvette con la pasión carnal traicionera; a Tod con la lealtad a toda costa; a Corbeau con el crimen y la maldad; a April con la generosidad, la modestia y la diligencia propia de la ama de casa, etc.

La narración se desarrolla en escenarios naturales, salvo escenas intimistas, que se caracterizan por su grandiosidad, frondosidad y esplendidez. Funde paisaje y acción de manera que el conjunto forma una combinación que aúna referencias y significados bien articulados entre sí y coherentes. Las imágenes iniciales de las Montañas Rocosas anuncian al espectador que el relato se caracteriza por su grandeza, espectacularidad y sentido épico. La acción avanza a buen ritmo y aporta tensión, enfrentamientos, disputas, traiciones y contratiempos. La figura de Louis Riel, su liderazgo de la revuelta de los mestizos de 1885, su profesión de maestro de escuela, la masacre de Duke Lake y otros elementos son históricamente ciertos.

El fondo histórico de los hechos es aprovechado por el realizador para dotar al relato del realismo épico que quiere que respire el trabajo. Al servicio del mismo fin se esfuerza en dotar de verosimilitud a la acción y de un realismo casi tangible a los escenarios exteriores. Sus afanes de verismo le llevan, además, a trasladar a la película las imágenes de los uniformes y vestimentas de pinturas de la época, como las de Frederic Remington y Charles M. Russell.

Cuida la presencia del humor, que salpica la historia con referencias cómicas, que se sirven de la exageración (grandes espuelas), la sorpresa, la rivalidad entre similares (Duroc y Tod), el ingenio (café muy cargado), etc. Elogia el valor, la valentía, el esfuerzo, la legalidad, la heroicidad, etc. Propone y defiende las buenas relaciones entre EEUU y Canadá. Pese a la riqueza de detalles, la variedad de situaciones que se muestran, el dinamismo de las escenas de lucha (montadas de modo excelente), la diferenciada caracterización de los personajes y otras virtudes del film, imitado en numerosas ocasiones, el conjunto del mismo resulta lastrado por una cierta simplicidad (característica habitual de DeMille). Las vibraciones emocionales que se apuntan en varias ocasiones, no culminan en momentos del todo consistentes. Estos y otros factores hacen del film un trabajo que no alcanza los niveles de emoción y arrastre deseables. Con todo no negamos sus méritos, que son numerosos y no carecen de interés.

La banda sonora, de Victor Young, ofrece pasajes descriptivos de acompañamiento. Destaca por su fuerza y ritmo la marcha que acompaña a la caballería e introduce los créditos de cierre. Añade una bonita canción, que titula "Does the Moon ShineThrough the Lonesome Pine?", de Young y Loesser. La fotografía, de W. Howard Greene y Victor Milner, se beneficia de un cromatismo brillante, de colores saturados y de contrastes bien compensados entre los fríos predominantes (azules y verdes) y los cálidos excepcionales (guerreras rojas).
TÍTULO ORIGINAL North West Mounted Police (AKA Northwest Mounted Police)
AÑO 1940




DIRECTOR Cecil B. DeMille
GUIÓN Alan Lemay, Jesse Lasky Jr., C. Gardner Sullivan
MÚSICA Victor Young
FOTOGRAFÍA Victor Milner & W. Howard Greene
REPARTO Gary Cooper, Madeleine Carroll, Paulette Goddard, Preston Foster, Robert Preston, Akim Tamiroff, Lynne Overman, George Bancroft, Lon Chaney Jr., Walter Hampden
PRODUCTORA Paramount Pictures
PREMIOS 1940: Oscar: Mejor montaje. 5 nominaciones


SINOPSIS En 1885, tres aventureros hombres de la frontera (el maestro Riel, el traficante de whisky Corbeau, y el trampero Duroc) fomentan la rebelión contra la corona en el centro de Canadá. Sólo la policía montada permanece leal. El policía Ronnie Logan está enamorado de la hija de Corbeau, Louvette, pero encuentra otro rival en un ranger de Texas que busca a Corbeau por asesinato.
CRÍTICAS ----------------------------------------
"Efectivo filme de aventuras rodado casi en su totalidad, aunque no lo pareza por sus maravillosos paisajes, dentro de unos estudios. Pese a que no sea uno de los mejores trabajos de su realizador, su sentido del espectáculo sigue patente desde la primera hasta la última escena."
(Fernando Morales: Diario El País)
----------------------------------------

miércoles, 27 de junio de 2012

Tambores lejanos


Film de Raoul Walsh, basado en un argumento de Niven Busch, adaptado por él mismo y Martin Rackin. Se rodó en Florida (Castillo de San Marcos, Enverglades National Park, Naples, Silver Springs) y en Kentucky (Moffet Cementery). El productor fue Milton Sperling y el estreno tuvo lugar el 29-XII-1951 (EEUU). La acción se despliega en Florida, en 1840, durante la segunda guerra contra los semínolas. Narra las aventuras del capitán Quincy Wyatt (Gary Cooper), explorador del Ejército americano, padre de un hijo de 6 años, casado con una india, de la que enviudó cuando fue violada y asesinada por un grupo de soldados novatos y ebrios, del cuerpo de Infantería, al que él sirve. Es una persona excéntrica, sin prejuicios raciales, aficionada al riesgo, luchadora incansable, solitaria, que siente una enome devoción por su hijo. Se le encomienda la misión de cortar el suministro de armas de fuego a los indios por parte de contrabandistas desaprensivos. Libera a varios cautivos, entre los que se encuentra Judy Beckett (Mari Aldan). La película es un "western" que se desarrolla en el Este, en Florida. Es un relato vibrante de aventuras, con lances de guerra y de lucha, que se suceden sin dar respiro al espectador. La variedad, originalidad y novedad de éstos, confieren a la obra un brío inusual. Se ven escenas de asalto a un fuerte (Fuerte Infanta), lucha contra contabandistas, liberación de rehenes, travesía de parajes naturales impracticables, supervivencia en una selva hostil y desoladora, etc. La lucha inevitable entre el jefe indio Oscala y Wyatt se produce en términos de igualdad, personal y étnica. Oscala es valiente, fuerte, astuto e inteligente, como Wyatt. Se incluyen escenas estremecedoras, como la visión del pozo excavado en la arena, atestado de cocodrilos hambientros. El paisaje es tratado con admiración y atención a su variedad (ciénaga, pantano, río, árboles centenarios, animales exóticos, etc.). El protagonista expone con lucidez las razones de su renuncia a la venganza y aconseja a Judy que haga lo mismo: la venganza constituye un error que genera malestar e impide que el mundo sea mejor. Es la primera película que hace uso de "The Wilhem Scream", un grito prolongado, de archivo, que se ha reproducido en numerosos films, como "Star Wars" (episodio IV) e "Indiana Jones y el templo maldito" (1984). La película lo usa en 2 ocasiones: cuando 3 indios son heridos sucesivamente y cuando un soldado es mordido y arrastrado bajo las aguas por un cocodrilo. La música, de Max Steniner, contiene 12 temas orquestales magníficos. La fotografía, de Sid Hickox ("La senda tenebrosa", 1947), aprovecha la belleza y exotismo de los escenarios naturales. Las secuencias de lucha son correctas dentro de lo habitual en la época. Sobresale por su espectacularidad el combate submarino a cuchilo entre Oscala y Wyatt. El guión compone un relato absorbente. La dirección crea un singular cásico del "western", que da fe de su extraordinaria habilidad narrativa. Los temas de la partitura de Max Steiner son de formatos muy variados: románticos ("Judy y Quincy"), vibrantes e inquietos ("Seminole Patrol"), heroicos ("Quincy Wyatt), bélicos ("Blowing Up The Fortress"), grandilocuentes ("Main Title") y eclécticos ("Conclusion"). Se incluye una bonita canción a cargo del gran Jim Reeves. La incompatibiliad entre la renuncia y la vindicación de la venganza da paso a la secuencia final de la historia.

TÍTULO ORIGINAL Distant Drums AÑO 1951

DIRECTOR
Raoul Walsh

GUIÓN
Niven Busch & Martin Rackin

MÚSICA
Max Steiner
FOTOGRAFÍA
Sid Hickox

REPARTO
Gary Cooper, Mari Aldon, Richard Webb, Arthur Hunnicutt, Ray Teal, Robert Barrat, Clancy Cooper

PRODUCTORA Republic Pictures

SINOPSIS En 1840, en la Península de Florida, el capitán Quincy Wyatt (Gary Cooper), un intrépido explorador del ejército, sigue la pista a unos contrabandistas de armas que están vendiendo rifles a los renegados indios seminolas.

domingo, 24 de junio de 2012

El árbol del ahorcado

La película es una demostración del buen hacer con pocos medios. Cuatro casas al lado de un barranco y un árbol seco. Pero claro, con esos pedazos de actores se crea un historia brillante y sólida que no te queda más remedio que aplaudir.
Karl Malden está especializado en esos papeles. Un fenómeno. George C. Scott, de loco activista, perfecto; y luego Gary Cooper, genial y Maria Schell (Cimarrón) ideal para esa mujer sola y desamparada.
¿De dónde sale tanta gente para cuatro chamizos que hay? ¿Cómo levantan la mujer y el malvado socio en dos días todo ese tinglado desde lo alto del monte hasta el campamento para lavar la arena sin más explicaciones?
Qué más da. ¡Qué bien dispara Gary Cooper! ¡Cómo tira por el barranco al maldito socio! Con esa música de las buenas aventuras del oeste americano, la historia es enternecedora y el final de campeonato. Amor del verdadero, sin intereses; de roces y miradas, de cariño.

Noveno y último western de Delmer Daves (“El tren de las 3:10”, 1957). Escrito por Wendell Mayes y Halsted Welles, adapta el relato breve “The Hanging Tree” (1957), de Dorothy M. Johnson. Se rueda en escenarios naturales de Yakima (Washington) y en los platós de Warner Studios (L.A., CA). Es nominado a un Oscar (música). Producido por Martin Jurow y Richard Shephered para la Warner, se estrena el 11-II-1959 (NYC).

La acción dramática tiene lugar en la aldea minera imaginaria de Skull Creek (Montana), en 1873, durante la fiebre del oro. El médico Joseph “Doc” Frail (Cooper), dejando atrás un pasado oscuro, llega a la localidad en busca de una nueva vida. Acoge a un joven ladrón, Rune (Piazza), al que salva de la horca, y a la joven Elizabeth Mahler (Schell), temporalmente ciega a causa de una prolongada exposición al sol después del asalto de la diligencia en la que viajaba. Doc es un personaje complejo, atormentado y contradictorio. Irascible e idealista, es tierno y autoritario alternativamente. Maneja con precisión la pistola y es fuerte con los puños. Jugador empedernido de póquer, ejerce la medicina y trabaja en una mina de su propiedad, ganada a las cartas. Elizabeth es una joven inmigrante suiza, que se encuentra sin familia, sola y desamparada.

El film suma drama, romance y western. Focaliza la atención en un personaje infrecuente e insólito, un médico convertido en héroe y protagonista de un relato de frontera. Intensamente dramático, se enmarca en un contexto social de penurias, apremios, ambiciones, codicia, inseguridad y desesperación. La colonia de buscadores de oro forma una sociedad sin pasado, sin ley y sin servicios esenciales. En ella impera la violencia, el individualismo y la caprichosa voluntad del más fuerte. Los conflictos se resuelven con los puños, las pistolas o la horca.

Los principales temas del film son el peso del pasado, los prolongados dramas interiores que provocan los errores cometidos, la necesidad de afrontarlos y superarlos, la búsqueda de la redención y la consecución del perdón que sólo uno mismo puede concederse. También explora la violencia irracional colectiva, sus errores, inconvenientes y desmanes, contra los que se ha de imponer el imperio de la ley y la justicia. Adicionalmente, trata el tema de la educación y formación de los jóvenes, que se ha de inspirar en valores como los que trata de tener en cuenta Doc en sus relaciones con Rune. Muestra, además, los efectos perturbadores del odio, la venganza y la ira, manifestaciones habituales de un espíritu enfermo de frustraciones y soledad.

El realizador construye una narración vigorosa y fluida. La acción transcurre mayoritariamente a cielo abierto, en escenarios de polvo, desniveles abruptos y precipicios, poblados de vegetación densa y salvaje. La suma de estos elementos destila primitivismo, rudeza y dramatismo. La descripción de la vida de los buscadores de oro es casi documental. Son convincentes las interpretaciones de Cooper (en su último western) y Maria Schell (“Cimarrón”, Mann, 1960). Destacan los secundarios Karl Malden y Karl Swenson. Debutan George C. Scott y Ben Piazza.

La música, de Max Steiner, ofrece una partitura orquestal solemne, intensa y emotiva, de metal, madera, percusión y cuerdas. Confiere a la obra dimensiones épicas y trágicas. Añade la bonita canción “The Hanging Tree”, de Livingstone y David, a cargo del vocalista Marty Robbins. La fotografía, de Ted D. McCord, en color (technicolor), se apoya en un diligente y a la vez mesurado trabajo de cámara, basado en travellings breves, grúas sencillas y zooms suaves. La cámara se mueve con frecuencia de arriba abajo, evocando el movimiento de caída del ahorcado.

Western entretenido y emocionante. Notable climax final.

TÍTULO ORIGINAL The Hanging Tree
AÑO 1959




DIRECTOR Delmer Daves
GUIÓN Wendell Mayes & Halsted Welles (Novela: Dorothy M. Johnson)
MÚSICA Max Steiner
FOTOGRAFÍA Ted McCord
REPARTO Gary Cooper, Karl Malden, Maria Schell, George C. Scott, Ben Piazza, Karl Swenson, Virginia Gregg
PRODUCTORA Warner Bros.
PREMIOS 1959: Nominada al Oscar: Mejor canción


SINOPSIS En la época de la fiebre del oro, a un poblado minero de Montana llega Joe Frail (Gary Cooper), un extraño y contradictorio médico sobre el que parece pesar un oscuro pasado. Tras el asalto de unos bandoleros a la diligencia, la única superviviente resulta ser una inmigrante suiza (Maria Schell) que, a causa de una insolación, se queda ciega. De cuidarla hasta que recupera la vista se ocupará Frail.

 

sábado, 23 de junio de 2012

Solo ante el peligro

Si “El hombre que mató a Liberty Valance” de John Ford resulta una obra maestra del western a partir de la ausencia de énfasis en el tratamiento del guión, esta película lo es precisamente por lo contrario: los efectos que enfatizan claramente la acción, como por ejemplo pueden ser las referencias al reloj, la excelente música de Dimitri Tiomkin o los sucesivos planos del tren que se acerca cuando llega el medio día. Lo cual demuestra que no hay una técnica concreta que sea la llave para hacer un gran cine –algo que se puede extrapolar a todo el arte– sino que es en el manejo y dominio de cada tipo de técnica para acomodarse a cada circunstancia del argumento donde se encuentra más bien la clave. Fred Zinnemann consigue esto magistralmente en “Solo ante el peligro”.

El elemento más sobresaliente de esta obra lo aporta el desarrollo en tiempo real. Uno puede pulsar el cronómetro al comienzo de la proyección y comprobará que cada minuto y cada segundo coinciden con aquellos en que transcurre la historia: 84 minutos, ni más ni menos. Zinnemann usa esto como el recurso principal para crear y aumentar la tensión recordando que el instante anunciado desde el principio se va acercando implacable mientras que el protagonista hace lo posible por buscar una solución a su soledad que no llega. Así la historia se convierte en la precisa crónica de un momento anunciado, y como una excelente crónica en directo aparece narrada.

La soberbia interpretación del gran Gary Cooper con cada rictus ayuda a comunicar los sentimientos contenidos y la tensión creciente de modo que el espectador se introduce en la trama hasta tal punto que le dan ganas de agarrar un rifle y prestarse como voluntario para ayudante del sheriff. Claro que para lograrlo también el mérito está en la cámara y en esos planos cortos que recogen la expresividad de cada personaje desnudando con pasmosa sinceridad sus verdadero interior y mostrando de qué pasta están hechos ante una situación límite. Sin olvidar, por supuesto, el inmenso hacer de Carl Foreman con un guión redondo que dosifica y desarrolla la acción descubriendo paulatinamente las circunstancias de los protagonistas, las relaciones entre ellos, para explicar por qué y cómo reacciona cada cual ante lo que se avecina.

Cuando las agujas del reloj de la estación marcan las doce en punto y suena el pitido del tren, ya no nos queda ninguna uña más que morder y no hay nadie a quien se le pase por la cabeza levantarse del asiento ni para ir al lavabo. El polvo que se levanta en las calles de Hadleyville se cuela hasta el patio de butacas y el aire denso podría cortarse mientras que el sheriff Will Kane aguarda a Frank Miller y nosotros nos sorprendemos llevando la mano a un costado para buscar la culata de un revólver que no llevamos.

TÍTULO ORIGINAL High Noon
AÑO 1952




DIRECTOR Fred Zinnemann
GUIÓN Carl Foreman
MÚSICA Dimitri Tiomkin
FOTOGRAFÍA Floyd Crosby (B&W)
REPARTO Gary Cooper, Grace Kelly, Thomas Mitchell, Lloyd Bridges, Katy Jurado, Otto Kruger, Lon Chaney Jr., Henry Morgan, Lee Van Cleef, Ian MacDonald
PRODUCTORA Stanley Kramer Productions
PREMIOS 1952: 4 Oscars: Actor (Gary Cooper), montaje, bso drama, canción. 7 nominaciones
1952: Círculo de críticos de Nueva York: Mejor película


SINOPSIS Will Kane (Gary Cooper), sheriff del pequeño pueblo de Hadleyville, acaba de contraer matrimonio con la joven Amy (Grace Kelly). Los recién casados proyectan trasladarse a la ciudad y abrir un pequeño negocio. De pronto, empieza a correr por el pueblo la noticia de que el malvado Frank Miller (Ian MacDonald), un criminal que Kane había atrapado y llevado ante la justicia, ha salido de la cárcel y llegará al pueblo en el tren del mediodía para vengarse de Kane. El tiempo va pasando lentamente, pero nadie en el pueblo está dispuesto a ayudar al sheriff.

Título en Latinoamérica: "A la hora señalada".

----------------------------------------
Cooper espera. Y cuanto más espera mayor es la tensión. Y cuanto mayor es la tensión mayor su soledad. Y cuanto mayor es su soledad mayor es su temor. Y el nuestro. Y el del corazón de los hombres de bien -el film es una velada crítica a la "caza de brujas" de McCarthy-. Pero es que, además, cuanto más espera y más solo está Cooper más grande se hace el mito, más legendaria la figura del héroe... y mayor el amor que uno siente por este maravilloso género llamado western. Inolvidable. 
----------------------------------------